Menu

Capitulo III

En el continente donde los dioses habían desaparecido, las diferentes razas vivían en armonía desarrollando culturas únicas. La raza más próspera, los humanos, siguen al dios de la luz y el orden. Bajo la atenta mirada de la Federación y de la iglesia el arzobispo Termerr III del sagrado estado de Sacria, que había obtenido información sobre el arca, comenzó La Gran Expedición para encontrarla.

 

Imperio que controla el mundo.

Temer III descubrió que los pedazos del Arca estaban ocultos en siete continentes.

 

Continentes

Bajo la excusa de seguir la voluntad de dios, Termer III consiguió el apoyo de la Federación Gracias a su apoyo, encontró un pedazo del Arca escondido en las profundidades del mar, guardado por una tribu que adoraba al dios Poshita, un dios leal a Lupeon.

Obsesionado por el poder del Arca, Termer III sacrificó multitud de soldados, asesinando al gigante Domehmek en cuyo cuerpo residía una parte de este. Seguidamente, sus esfuerzos se concentraron en recuperar el pedazo guardado en la cima de Antareth. Una vez el poder del Arca desapareció de su cima, la lava del volcán arrasó todo a su paso, convirtiendo los alrededores de la montaña en un lugar maldito donde no hay lugar para la vida.

Pero conseguir el ultimo pedazo del Arca no sería un trabajo fácil. Su ubicación, en Rohhandel, estaba fuertemente guardada bajo la protección de los Sylins, una de las tres razas más poderosas creadas por los dioses. Los Sylins habían creado una nación fuerte, basada no solo en la magia que se les había otorgado sino en la sabiduría e inteligencia.

Esta nación estaba regida por dos reinas habitando el cuerpo de una. Nacidas gemelas, la reina Isana utilizó su poder para salvar su reino durante la Guerra, sacrificando su cuerpo en el proceso. Xinomorezawin entrego el alma de Isana a su hermana Azhena, la cual compartió su cuerpo. El cuerpo de Azhena tenía el don de la inmortalidad haciendo posible su reinado durante incontables años.

 

Reina de Rohandel

 

Haciendo uso de la Amistad con la reina, la Iglesia se infiltró en Rohandel para “honrar al gigante Dommeck”. El plan era robar el Arca sin levantar sospechas y abandonar el país pacíficamente, pero los soldados del Castillo se percataron de los planes de los monjes  y tras una ardua pelea, los monjes asesinaron a siete soldados Sylines para apoderarse del Arca.

 

 

 

Las semillas de la Discordia en el Palacio de la Reina

La reina al descubrir a los soldados que custodiaban el Arca muertos y que el asesinato de Dommeck estaba en las manos de la Iglesia, declare la Guerra contra Sacria. Los reinos colindantes apoyaron la decisión de la reina mientras que Sacria obtuvo la ayuda de Gyen, Porrphage, Shushire.

Este último país fue convencido de dejar su neutralidad a cambio de conseguir la “Llama Eterna”.

 

Capital de Shushire

 

Así, el continente de Akraia, que había mantenido la paz durante mucho tiempo, vino a sufrir bajo una Guerra sin sentido y trágica, conocida como la Guerra de Forth Worth.

Aun con el apoyo de sus aliados. Sacria no estaba a la altura de los Sylins y sus confederados que seguían ciegamente las órdenes de la reina, amenazando con una derrota bajo lluvia de fuego y salvajes tsunamis. Termer III se avergonzó por haber subestimado a sus enemigos, pero su orgullo y su deseo por el Arca no permitió que se diera por vencido y a pesar del sufrimiento de su país, no puso fin a la Guerra.

El continente fue destruido y el mar se tragó la isla de los gigantes. Al oir el llanto de la tierra, el volcán situado en Kurzan comenzó a hacer fluir lava, dejando a Akraia cubierta en cenizas.  Akraia comenzaba a parecerse al mundo oscuro, Petania. El mundo del Orden, se encontraba una vez más, al borde de la destrucción.

Entonces, los Guardianes despertaron.

 

Guardián

Sintiendo el peligro, el primer Guardián despertó, y tras él, los demás se levantaron sabiendo que su misión estaba clara: Castigar a aquellos que ponen el peligro el orden del mundo.

Una vez despiertos los Guardianes, la Guerra tomó un nuevo curso. Evergrace invadió Sacria y asesinó a Termer III, tomando los pedazos del arca y llevándolos a su nido en algún lugar en el mar al oriente del continente.

 

Esta vez los Guardianes no castigaron a los demonios sino a los habitantes de Sacria

 

De entre los Guardianes, dos eran capaces de pensar y decidir por cuenta propia, como Evergrace. Los tres guardianes estaban en desacuerdo, uno de los Guardianes, Lou,  estaba en contra de volver a dormir mientras que Evergrace y Bar Khan creían que el peligro había pasado y era hora de dejar que el mundo siguiera su curso mientras hibernaban. La decisión era de Evergrace al ser el primer Guardián y siguiendo el consejo de Bar Khan optaron por volver a sumirse en sueño.

 

Bar Khan

 

Antes de que los Guardianes durmieran, algo inesperado sucedió. El Guardián Behemoth fue asesinado por un humano. Ante la ira de Bar Khan, Evergrace exigió paz pero por primera vez, Bar Khan ignoró las órdenes del primero y fue en busca del llamado “Asesino de Guardianes”. Bar Khan atacó al humano y sorprendentemente, este resistió. La lucha duró diez días y el humano no mostró signos de cansancio. Evergrace interfirió en la pelea y poniéndole fin. Al preguntar por su nombre, el “Asesino de Guardianes” se hizo conocer: Kadan. Y desapareció del continente.

 

El Primer Cazador de Guardianes, Kadan.

 

A consecuencia de esta Guerra, conflictos más pequeños tomaron lugar en todo el continente, a estos conflictos se les llamaron “Cadena de Guerras”, las cuales junto con el despertar de los Guardianes y la muerte de Behemoth, dieron lugar a resonancias que abrieron una grieta dimensional…La grieta que Kazero estaba