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Capitulo II

Tras la caída de Iguram, Kazero gobernó el mundo, junto con las criaturas primordiales. Sometió a las criaturas creadas por Iguram y ordenó a su legión de demonios leales reinar sobre ellos. Kazero otorgó la posición de dioses de la oscuridad a aquellas criaturas primordiales que lo asistieron en la destrucción de Iguram y puso en sus manos el desarrollo de civilizaciones.

Los nuevos dioses oscuros crearon el océano del abismo, la llama oscura y la luna roja.

 

 

  • La Luna Roja

La Luna Roja era un cristal que había existido desde el principio pero no podía imitar al sol. Incuso Kazero no era capaz de crear un sol de energia infinita. La Luna Roja se alimentaba de la energía de las llamas del abismo, pero esta Fuente de energía no era eterna, no como el Sol creado por el Arca. La luna estaba comenzando a perder su luz.

Kazero, cuyo origen era el abismo, decidió unificar los dos mundos, Petania y Orpheus. Para ello debería crear una grieta lo bastante grande como para poder acceder Orpheus. Durante la búsqueda de información para obtener su meta, Kazero dió con una profecía…

“Cuando la Luna Roja se apague, las dimensiones se distorsionarán, abriendo la puerta hacia el otro mundo”. Así fue como Kazero decidió esperar hasta que la Luna Roja se volviera negra. La espera para conseguir un Sol que no podía crear, comenzó a volverlo loco.

Junto con sus seis comandantes del Caos, preparó sus legiones mientras esperan para invadir Orpheus.

 

 

 

Los seis comandantes

 

Su primer y Comandante favorito es Abrelschd, Señora de las Pesadillas, capaz de sacudir el mundo con su legión a las órdenes de Kazero.

 

Primer Comandante

Illiakan es el Comandante de la Corrupción. Un demonio que se alimenta de la carne y sangre de otros demonios. Caminando entre la vida y la muerte, Illiakan domina las enfermedades y es capaz de corromper todo lo que toca.

 

Comandante de la Corrupción, Illiakan

Baltan, Comandante de Monstruos, capaz de derribar montañas. Baltan se alzó sobre los demás monstruos gracias a su destructive fuerza física y poderosa defensa.

 

Comandante de Monstruos, Baltan

 

Kooke & Seyton, Señor de la Locura, demostró no tener ni temor ni respeto hacia nada en Petana. A diferencia de los demás demonios, Kooke simplemente exigió que Kazeros lo nombrara Quinto comandante. Al ver que este demonio no sentía miedo ante la presencia de sus poderosos comandantes y de la suya propia, Kazero decidió darle la posición.

Kooke & Seyton eligió demonios menores para su legión y compartió su poder con ellos. Estos se volvieron locos una vez probaron la esencia de Kooke y dentro de su locura lo único que tenía sentido era la fe y lealtad ciega al Comandante de la Locura. Esta legión se convirtió en una ejército que nada ni nadie podría ignorar.

 

Echidna, Comandante del Deseo

 

Echidna, Comandante del Deseo, con el poder de robar el Corazón de los demonios y conseguir lo que desea. Echidna no estaba satisfecha con su posición y deseaba obtener la de Primer Comandante y convertirse en la favorita de Kazeros.

Junto a su mano derecha Vyakith, intentaron manipular la relación entre Abrelschd y Kazeros. Vyakith confió los planes de su señora con Abrelschd probocando que Kazeros matara a Echidna y le ofreciera su posición. Una vez convertida en Comandante del Deseo, Vyakith apoderada por la codicia, ha comenzado a sentir los mismos celos que su predecesora.

 

 

Comandante de la Locura

Carmen, Comandante de la Oscuridad, el comandante más poderoso de Kazero, apareció en medio del continente y nadie conoce su origen. A pesar de las sospechas de los más cercanos a Kazeros, este estaba obsesionado con el poder de Carmen y lo nombró sexto comandante.

En lugar de un gran ejercito, Carmen eligió soldados que sobresalen por sus habilidades especiales, formando un cuerpo élite listo para la batalla.

 

Comandante de la Oscuridad

Una vez completo su ejército, Kazero sintió que el momento para la invasión se acercaba. Tal y como el profeta había predicho, la Luna Roja comenzaba a oscurecerse.