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Capitulo I

Hace mucho tiempo, la luz escapó de entre el Caos dando comienzo a un Nuevo Orden.

El Caos primordial se dividió en dos debido a la perturbación.

El Dios del Orden, Lupeon, creó el espacio y lo lleno con estrellas. Con la ayuda del Arca, colocó el Sol, pero al contrario que este, las estrellas no eran eternas, repitiendo el ciclo del nacimiento y muerte. Lupeon creó la vida pero la sombra de la muerte siempre estaba presente.

El Dios del Caos, Iguram, tomó interés en este mundo de orden imperfecto. Pero más que en el mundo, Iguram, que solo había conocido la oscuridad del Caos primordial, sentía curiosidad por la Luz eterna, pues según se pensaba, la luz que había escapado era un cristal de caos.

 

  • La luz <El Arca>

Lupeon creó numerosos planetas y estrellas en Orpheus. El poder de la Vida, condensada a causa de numerosos nacimientos y muertes, dio luz a Akraia, el único planeta vivo. Mientras tanto Iguram creó una estrella negra, Petania, en el Caos. Ambos mundos comenzaron a cambiar.

 

 

  • Akraia y Petania

Lupeon creó siete dioses, dándoles control sobre Akraia. Formó al océano como símbolo de armonía y la Tierra Media la cual dividió en varios continentes. Los siete dioses dispersaron fuentes de vida por todo el mundo dando paso al ciclo de la vida y la muerte en Akraia.

 

 

  • Tierra Media dividida en varios continentes

Lupeon dividió el poder del arca en siete y lo compartió con los dioses. Estos crearon nuevas razas en Akraia hacienda uso de su poder. El dios Prokyon, dio forma a la raza Lazenit, los cuales tenían alas, a imagen de Lupeon. Krather engendró a los Silyn que podían usar la magia libremente. Aldebaran creó a los espíritus. Arktus por su lazo creó a los Uhmar y la raza de los gigantes, dando paso a la civilización. Antares, dios del fuego, creó la raza Hal y Sirius, dios del hielo, creó a los Tarbar. Giena creó a los Foshita, que podían comunicarse con todo lo vivo en Akraia.

 

  • Razas de Akraia

Los Lazenith (alados), Hal (superiores fisicamente) y los Sylin (magia) reinaban sobre el resto.

Debido a las habilidades especiales otorgadas por los dioses, estaban encargados del balance de poder en el mundo y coexistían con las demás razas.

Dicho balance no duró, el poder del arca corrompió al dios del fuego, Antares. Los Lazenith y los Sylin unieron sus fuerzas para luchar contra los Hal pero no fue suficiente. Desesperados por detenerlos, los Lazenith decidieron robar el poder del Arca del dios Prokyon, su creador.

Gracias al poder del Arca, los Lazenith y los Sylin salieron victoriosos pero ganaron la ira de Lupeon. Antares fue condenado al exilio por haber ofrecido el poder del Arca a los Hal, los cuales fueron condenados a la extinción. Prokyon, por su negligencia administrando a los Lazenith fue privado del lenguaje.

Finalmente, los Lazenith, que robaron el poder del Arca al dios Prokyon, fueron privados de sus alas y con ello, la habilidad de volar. Lupeon creó el continente de Elgashia, donde los dioses residen, y prometió que en mil años un lazenith sería capaz de ver el futuro.

 

 

 

Durante este periodo de confusión, Iguram, que deseaba el poder del Arca para si mismo, aprovechó este momento para invadir Akraia utilizando las criaturas del Caos que habían aparecido en Petania. Las razas de Akraia y los dioses se defendieron. Pero este conflicto generó un resultado inesperado, Orpheus, comenzó a consumir Petania, debido a una resonancia del Arca.

 

 

 

 

  • Los dos mundos

La esencia del Caos y el poder del Arca comenzaron a mezclarse creando grietas dimensionales debido a su incompatibilidad.

Al ver que el Caos comenzaba a erosionarse, Iguram frenó la Guerra dimensional. Los dioses devolvieron el poder del Arca a Lupeon debido al inminente peligro. Una vez en su poder, Lupeon abrió el Arca, junto con el poder del Caos, crearon el primer Guardián, Evergrace.

Evergrace dividió su poder y creó otros Guardianes para sellar las grietas. Una vez acabado su cometido, Iguram y su legión del Caos abandonaron Akraia y los Guardianes se sumieron en letargo.

Lupeon prohibió a los dioses que interfirieran con el destino de Akraia, ordenándoles vivir en el Nuevo continente. Akraia comenzó una nueva era de prosperidad dejando atrás la Guerra Dimensional como un recuerdo.

 

 

 

 

  • Los Guardianes

A diferencia de Akraia, Petania sufrió un periodo de guerras y oscuridad. Los residentes de este mundo, los cuales crecieron gracias al poder del Caos, evolucionaron convirtiéndose en criaturas violentas y haciendo de Petania en un campo de batalla y destrucción.

De entre toda esta violencia y destrucción, un ser salido del abismo se alzó sobre el resto, coronándose como Supremo Monarca, Kazero. Esta criatura, nacida de la oscuridad, dividió su poder, creando demonios leales solo a él. Bajo su reinado, civilizaciones emergieron en Petania, comenzando un periodo de orden dentro del mundo del Caos, un orden oscuro, regido por una criatura que dominaba la llama abismal.

 

 

 

 

El poder del Caos estaba extinguiéndose debido a este Nuevo orden. Iguram reunió criaturas del Caos primordial e invadió el abismo de Kazero con la intención de sellar a este nuevo rey y su legión de demonios.  Pero las criaturas del Caos primordial traicionaron a Iguram y uniéndose con Kazero atacaron al Dios del Caos para destruirlo.

Satisfecho con su Victoria, Kazero no percibió que antes de morir, Iguram escondió dos pedazos de su Caos, uno está escondido las cimas negras de Petrania y el otro en el Corazón del Caos primordial.